1. Introducción
En el contexto de la creciente integración económica global, la valorización de negocios y activos ha adquirido una relevancia central en el ámbito tributario, incluyendo en materia de precios de transferencia. Lo que históricamente se consideraba un ejercicio rutinario de cumplimiento normativo ha evolucionado hacia un área de alta exposición a controversias fiscales, caracterizada por un creciente nivel de sofisticación técnica en su fiscalización.
Las autoridades tributarias a nivel internacional, incluyendo el Servicio de Impuestos Internos (SII) de Chile, han intensificado sus capacidades de revisión, identificando aspectos técnicos relativos a la estructuración y documentación de ejercicios de valorización. En este contexto, diversos supuestos críticos han pasado a constituir focos de discusión o impugnación.
Este escrutinio se vuelve particularmente riguroso en escenarios de cambios estructurales significativos dentro de los grupos empresariales, tales como la transferencia de activos intangibles (por ejemplo, propiedad intelectual) o la reubicación de funciones, activos y riesgos. En tales casos, la valorización no solo determina efectos tributarios inmediatos, sino que también establece una base que puede ser objeto de revisión en períodos posteriores.
El presente estudio tiene por objeto identificar el marco regulatorio y técnico, para luego analizar, desde una perspectiva práctica, fundamentos metodológicos a considerar y su interacción con criterios comunes de fiscalización tributaria en Chile, identificando algunas áreas de riesgo.
2. Convergencia entre el marco tributario chileno y los Estándares Internacionales de Valorización
Se observa en el sistema tributario chileno una convergencia hacia el concepto de valor de mercado como estándar rector de valorización. Esta convergencia no se manifiesta en una única disposición normativa, sino que se configura a partir de la interacción de diversos cuerpos legales, entre los que destacan el artículo 64 del Código Tributario, el artículo 41 E de la Ley sobre Impuesto a la Renta (LIR) y la Ley sobre Impuesto a las Herencias, Asignaciones y Donaciones. En conjunto, estas normas estructuran un sistema basado en principios, en el cual el legislador establece un estándar económico de referencia —el valor de mercado— sin definir de manera exhaustiva las metodologías para su determinación, lo que resulta conceptualmente alineado con los International Valuation Standards (IVS) emitidos por el International Valuation Standards Council (IVSC, 2025).
En primer término, el artículo 64 del Código Tributario constituye el pilar general del sistema de valorización tributaria en Chile, al facultar al Servicio de Impuestos Internos (SII) para tasar los valores asignados a actos o contratos cuando estos difieran de los denominados “valores normales de mercado” (i.e., facultad de tasación). Este concepto ha sido interpretado por la autoridad administrativa como aquel que habría sido acordado por partes independientes en circunstancias comparables, incorporando elementos esenciales como la independencia de las partes, la comparabilidad económica y la referencia a condiciones de mercado. La norma no prescribe técnicas específicas de valorización, sino que establece un estándar jurídico abierto cuyo cumplimiento exige necesariamente la utilización de herramientas analíticas de carácter económico.
Por su parte, el artículo 41 E de la LIR profundiza este estándar en el ámbito de las operaciones entre partes relacionadas, al exigir que dichas transacciones se valoren conforme al principio de plena competencia (arm’s length principle). Esta disposición se encuentra alineada con las Directrices de Precios de Transferencia para Empresas Multinacionales y Administraciones Tributarias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2022), las cuales establecen que las condiciones de las transacciones entre partes relacionadas deben reflejar aquellas que habrían sido acordadas entre partes independientes en circunstancias comparables.
A su vez, la Ley sobre Impuesto a las Herencias, Asignaciones y Donaciones refuerza este esquema al indicar que los bienes sean valorados conforme a su valor económico o comercial, determinado bajo criterios de mercado y sujeto a facultades de tasación por parte del SII. Este criterio ha sido consistentemente interpretado como una referencia al valor económico de los bienes, determinado en condiciones de mercado.
Asimismo, el concepto de valor de mercado se manifiesta de manera transversal en otras áreas del sistema tributario, tales como la determinación de ganancias de capital, las reorganizaciones empresariales y la aplicación de normas anti-elusión, en las cuales resulta necesario evaluar si los valores asignados reflejan condiciones económicas reales y se encuentran debidamente sustentados desde una perspectiva técnica.
En este contexto normativo, los International Valuation Standards (IVS) presentan una correspondencia conceptual directa con el sistema chileno. Los IVS definen el valor de mercado como el precio estimado al cual un activo o pasivo podría intercambiarse entre partes informadas, independientes y dispuestas, en una transacción realizada en condiciones de mercado, sin coerción y con adecuada exposición al mercado. Esta definición incorpora elementos sustancialmente equivalentes a los exigidos por la normativa tributaria chilena, tales como la independencia de las partes, la existencia de condiciones comparables y la ausencia de factores que distorsionen la formación del precio.
La convergencia entre ambos marcos puede analizarse desde una perspectiva funcional. Mientras el derecho tributario chileno establece un estándar jurídico de resultado —la correcta determinación del valor de mercado—, los IVS proporcionan un marco técnico detallado que permite operacionalizar dicho estándar mediante metodologías reconocidas internacionalmente, tales como los enfoques de ingresos, mercado y costo. Esta diferencia no implica una divergencia normativa, sino una relación de complementariedad, en la cual el derecho define el objetivo y los estándares técnicos proveen los medios para alcanzarlo (i.e., herramientas metodológicas para sustentar adecuadamente las valorizaciones para fines tributarios).
3. Enfoque jerárquico de fiscalización y selección metodológica
El análisis de las autoridades fiscales, incluyendo el SII, suele estructurarse bajo un enfoque jerárquico, iniciándose con la evaluación crítica de la metodología de valorización aplicada por el contribuyente. En este sentido, el SII examina si el enfoque adoptado —ya sea de activos, ingresos, mercado o una combinación de estos— resulta el más apropiado en función de los hechos y circunstancias particulares de la operación analizada, así como de la disponibilidad y calidad de la información que será empleada en el análisis técnico.
En términos generales, existen tres grandes enfoques para los análisis de valorización.
3.1 Enfoque de activos o contable
El enfoque de activos aplicado a empresas, también referido con enfoque contable en ciertas circunstancias, se basa en la determinación del valor de una empresa a partir de sus estados financieros, particularmente el balance general. Este método se sustenta en información histórica y parte de la premisa de que el valor de la entidad está determinado por los activos que posee en un momento determinado, más que por su capacidad de generar flujos futuros o referencias de mercado.
Si bien este enfoque presenta ventajas en términos de simplicidad y aplicabilidad, especialmente como referencia preliminar, su principal limitación radica en su incapacidad para capturar expectativas de crecimiento o cambios estructurales en la rentabilidad. No obstante, en contextos específicos —como procesos de liquidación o escenarios de continuidad incierta— el cálculo del valor de activo neto o valor de liquidación puede constituir una aproximación técnicamente adecuada y defendible. Asimismo, en ausencia de referencias de mercado, puede considerarse el uso de enfoques de costo (de reposición, por ejemplo) para estimar el valor de determinados activos en ciertas circunstancias.
3.2 Enfoque de ingresos
El enfoque de ingresos se fundamenta en la estimación de los beneficios económicos futuros que un negocio o activo es capaz de generar. Dentro de este enfoque, el método de flujo de caja descontado (DCF) o flujos descontados (dependiendo del objetivo del análisis), destaca como la herramienta más ampliamente utilizada, al permitir estimar el valor económico del negocio o activo mediante la proyección de flujos futuros y su descuento a valor presente utilizando una tasa acorde al riesgo.
Desde una perspectiva teórica, este método es considerado el más robusto, dado que se basa en fundamentos económicos orientados a estimar el valor en función a cuanto se produciría. Sin embargo, su aplicación práctica está sujeta a un alto grado de sensibilidad respecto de los supuestos utilizados, particularmente en lo que respecta a las proyecciones y a la tasa de descuento.
3.3 Enfoque de mercado
El enfoque de mercado, o valorización relativa, utiliza múltiplos derivados de comparables o transacciones observadas en el mercado sobre negocios o activos. Este método permite incorporar información empírica sobre expectativas de mercado, bajo el supuesto de que los precios reflejan adecuadamente la información disponible. No obstante, su correcta aplicación requiere la identificación de comparables adecuados, así como la realización de ajustes por diferencias en términos de tamaño, perfil de riesgo u otras condiciones siempre y cuando los ajustes de comparabilidad puedan cuantificarse de forma razonable.
3.4 Validación cruzada y triangulación
Desde un punto de vista técnico, la utilización de múltiples enfoques de valorización constituye una práctica recomendable para validar resultados. La triangulación metodológica permite fortalecer la robustez del análisis, especialmente en contextos de fiscalización donde la defensa del valor estimado requiere evidencia convergente.
4. Escrutinio técnico de las proyecciones financieras
En caso de aplicación del enfoque de ingresos, el foco de la fiscalización se desplaza hacia el análisis detallado de las proyecciones financieras. En esta etapa, todas las definiciones y supuestos del modelo son susceptibles de revisión, especialmente en la medida en que puedan ser considerados subjetivos o insuficientemente sustentados o documentados.
Entre los elementos críticos que pueden ser objeto de escrutinio, según el caso específico, se incluyen:
- Período en el que se estima se generarán ingresos.
- Los supuestos de crecimiento y márgenes de utilidad resultantes.
- La tasa de inversión y los planes de capital, junto con las políticas de depreciación asociadas.
- La determinación del capital de trabajo.
- La identificación, justificación y/o ajuste de ingresos o egresos extraordinarios.
- El fundamento técnico del valor terminal o valor a perpetuidad.
Vale destacar que los principios de comparabilidad aplican también a valorizaciones por múltiplos, requiriendo la selección de comparables con perfiles funcionales similares, pudiendo aplicarse ajustes de comparabilidad.
5. Tasa de descuento y validación de sus parámetros
La tasa de descuento constituye un elemento central en los modelos de valorización basados en ingresos. El Costo Promedio Ponderado de Capital (WACC, por sus siglas en inglés) se utiliza comúnmente como aproximación a la tasa de descuento base del modelo, al reflejar el costo de financiamiento considerando tanto capital propio como deuda.
El nivel de escrutinio sobre este componente es particularmente elevado, dado su impacto en los resultados de valorización. En este contexto, las autoridades fiscales examinan detalladamente los parámetros que lo componen, incluyendo:
- La estimación de las betas en modelos CAPM y su consistencia con la actividad económica analizada.
- La coherencia entre en el tratamiento de los flujos proyectados y costo de capital.
- El uso de primas por tamaño y liquidez, entre otras (así como su justificación y cuantificación).
- Ajustes específicos por industria, sector o activo.
- El uso de tasas de retorno requeridas o hurdle rates para reflejar perfiles de riesgo específicos de ciertos proyectos o activos.
6. Dinámicas de valorización según la naturaleza del activo
La valorización financiera varía significativamente en función de la naturaleza del activo analizado, por ejemplo, para acciones y activos de deuda, existen varias consideraciones relevantes, especialmente, la naturaleza dinámica de los mercados. El valor de un negocio al momento de la valorización incorpora tanto factores externos —como condiciones económicas, geopolíticas y regulatorias— como factores internos, incluyendo la calidad de la gestión, la planificación estratégica y la estructuración de los activos que componen el negocio. En situaciones de deterioro financiero o insolvencia, los accionistas se encuentran en una posición subordinada respecto de los acreedores, lo que implica un mayor riesgo y la posibilidad de pérdida en el valor de su inversión.
Por otro lado, en el caso de instrumentos de deuda, resulta fundamental distinguir entre el valor nominal y el valor de mercado al momento de valorización. Este último refleja la probabilidad de recuperación efectiva de los flujos contractuales, incorporando el riesgo de incumplimiento. Para una adecuada valorización, es necesario considerar diversas métricas como la pérdida en caso de incumplimiento, así como calificaciones crediticias y datos históricos de recuperación.
Es fundamental considerar que una valorización representa una estimación a una fecha determinada. Debido a su naturaleza dinámica, los resultados pueden variar ante cambios en los fundamentos intrínsecos del activo o negocio, o ante fluctuaciones en las condiciones y percepciones del mercado.
7. Conclusiones y recomendaciones
A continuación, se presentan las conclusiones y recomendaciones:
- Rigor Técnico: La valorización financiera en contextos tributarios y de precios de transferencia es un proceso estrictamente técnico. Su implementación exige un elevado rigor metodológico y una consistencia analítica que soporte el valor determinado.
- Escrutinio Fiscal: Ante el creciente control de las autoridades fiscales, los contribuyentes deben adoptar enfoques robustos. Esto implica integrar diversas metodologías, justificar detalladamente cada supuesto y mantener una documentación exhaustiva de los procesos de cuantificación.
- Riesgo de Determinación de Oficio: El principal riesgo en una fiscalización es el ajuste de valores por parte de la autoridad, derivado de la falta de pruebas suficientes del contribuyente. En estos casos, el SII tiene la facultad de realizar un análisis económico independiente utilizando la información disponible (como declaraciones de impuestos) y estimaciones propias para determinar el valor de mercado.
- Defensa Estratégica: Desde una óptica preventiva, los informes de valorización con carácter ex-ante son herramientas de defensa esenciales. Esta documentación permite acreditar la razonabilidad del valor con base en la información contemporánea a la transacción, fortaleciendo su valor probatorio ante futuras fiscalizaciones.
Para más información contactar a paul.valdivieso@basefirma.com.